Comenzaré definiendo palabras claves para entrar en materia y cuando hayas leído el tema, puedas discernirlo.
¿Que es el Matrimonio?
El matrimonio, es una institución social que crea un vínculo conyugal, este puede ser civil o religioso, es un sacramento y una institución cuya esencia está en la procreación divina del hombre y la mujer. Este lazo es reconocido socialmente, ya sea por medio de disposiciones jurídicas o por la vía de los usos y costumbres, el mismo compete una serie de obligaciones y derechos que también son fijados por el derecho.
¿Qué es Esclava:
Es la situación en la cual se está bajo dominio de otro, perdiendo la capacidad de disponer libremente de sí mismo.¿Qué es Machismo?
Actitud, comportamientos de prepotencia y ofensivo del hombre hacia la mujer discriminándola y anulando sus derechos como tal.
Después de culturizarles con esos conceptos, quiero contarles que mi día como todos los días en la oficina, ¨rutinario¨ pero placentero, porque me gusta lo que hago. El tiempo transcurrió entre papeles, impresiones, clicks, llamadas, clientes, jefe, compañeros etc., por fin mi necesidad fisiológica de comer me aviso que era hora del almuerzo y procedí a ingerir mis sagrados alimentos, típicamente compartiendo el comedor con tus compañeros entre sabores, platicas, risas y comentarios, surgió el bendito tema del matrimonio y las obligaciones de la esposa y esposo en el cuestionado mundo marital, para ser explícita, fue un tema campal exactamente 3 hombres contra dos mujeres cada quien defendiendo como mejor le favorecía.
Para resumir el múltiple debate, me quedo con la opinión sulfurada y ya enojada de Don Carlos, quien con arranque de enojura dijo: Es que la mujer es para que este en la casa cuidando los guirros, atendiendo las cosas de la casa y al marido, además tiene que someterse al marido porque es quien le da de comer. He allí pensé y le comenté en forma diplomática por ser un señor muy adulto:
La sumisión de la mujer a su marido aún suele verse como positivo ante la sociedad, hay quienes sostienen que la mujer alcanza su plenitud cuando se casa y se convierte en ama de casa para atender a su marido y familia. Considero que es un pensamiento demasiado cerrado influenciado por la época medieval y la mujer élite guardiana de la familia.
Estamos en el siglo XXI, donde la mujer no quiere ser co-dependiente del marido, o sentir que en ellas recae todo el peso de las responsabilidades; estando pendiente las 24 horas del día sin murmurar. El Matrimonio es una institución de Dios regido por el amor, el respeto y comprensión, en gran parte, esta problemática radica en el concepto cultural, en cómo se debe comportar un verdadero hombre; el que trae dinero y el que manda, ya sea con amor, justicia o bien, agresión, pero buscando imponer o, mejor dicho, “defender su hombría”, dominando a la mujer y tratándola como trabajadora doméstica y no como lo que es, su esposa, madre de sus hijos y compañera incondicional, a la que un día le prometió amarla, respetarla y cuidarla hasta el día de su muerte.
Indudablemente existen las mujeres que son amas de casa porque “eligen” serlo y cuya finalidad coincide con la de su pareja. El ser ama de casa trae muchas satisfacciones con los hijos y con la pareja, siempre y cuando se le reconozca la magnitud de sus aportaciones. El ser ama de casa es fundamental y necesario; es más, por naturalidad traemos esa vocación, siempre y cuando ambas partes valoren el significado de convivencia y no lo confundan con ¨VIVENCIA¨.(que uno se aproveche de la bondad del otro).
Y las que no eligen ser amas de casa son mujeres que viven todo el tiempo en guerra con ellas mismas, sobrecargándose de sentimientos y malestares, deseando a gritos decir un ¨BASTA¨ sintiéndose incomprendidas, fatigadas, desmejoradas, enfermas y hasta amargadas, con una baja autoestima, cayendo en el síndrome de la mujer abnegada, sumisa y sometida a su hombre, alimentando el ego del machismo donde el que aporta el dinero vale más.
Son mujeres que desde que se levantan planean su rutina, que la comida, lavar, los niños, la escuela, almuerzo, el marido, la cena etc., típicamente con una cara de amargura y enojo, renegando hasta porque la lora grita, porque el perro ladra y porque el tortillero grita en el portón ¨tortillas seño¨ y no se diga cuando los niños llegan de la escuela y el marido en la noche, la casa se convierte en un campo de batalla. Por las noches ya cuando su cuerpo descansa en su lecho las múltiples frustraciones en la mente de aquella mujer cansada, pensando que nadie la quiere, que nadie la valora y las lagrimas en sus mejillas el reflejo de una agobiada rutina sumergida en depresión y ansiedad que puede llegar a ser fatal para su integridad física, emocional y mental. Sus metas, sus aspiraciones cayendo en la mediocridad de no poder hacer más que lavar, fregar platos y cocinar. En gran parte son responsables de su suerte de sus frustraciones y aunque en cierta parte no hayan querido ser amas de casa a tiempo completo, permiten que sus hombre les hagan sentir culpables ¨que al trabajar implica abandonar el hogar¨. El ser ama de casa no es ser esclava, no es dejar escapar la vida, es crear un equilibrio entre los derechos y obligaciones conyugales.
La mujer actual es independiente, profesional, trabaja, son esposas y madres, teniendo mayor responsabilidades porque actualmente la sociedad demanda que nuestros hijos estén en contaste competencia y mantener a sus esposos contentos y enamorados, esa es la tarea actual de la mujer del siglo XXI
¿Tu quieres ser Ama o Esclava de Casa?


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